"Nuestros niños nos escuchan, nos comprenden y protegen"

Laura Gutman está escribiendo un nuevo libro, sólo que esta vez el tema es más amplio. Después de La maternidad y el encuentro con la propia sombra (que va por la segunda edición) y Puerperios y otras exploraciones del alma femenina, que presentó en septiembre último, la nueva obra explora las otras etapas de la vida de una mujer. El título tentativo es La mujer en busca de su presencia.

"Beatriz, mi madre, era una mujer simple, muy carnal, de abrazo, y yo, una especie de Susanita, preocupada por todo lo que tuviese que ver con la maternidad y los bebes. Pero a los 18 años, en 1976, tuve que exiliarme y me fui a París, donde estaba muy de moda el feminismo y me encandilé con sus propuestas", recuerda.

Otra de sus preocupaciones eran los niños pequeños y "el no lugar que tenían en Francia", donde no eran muy tenidos en cuenta. Comenzó a estudiar psicopedagogía clínica y al poco tiempo de recibirse nació su primer hijo. Tenía 23 años, una madre muy joven que trataba de integrar su feminismo sano con la maternidad.

"En París es invierno todo el año y no hay lugares adonde llevar a un bebe, entonces comencé a concurrir a la famosa Casa Verde, el centro que había fundado Françoise Dolto en el barrio 15 de París. Un verdadero lujo; una podía ir con su hijo a pasar la tarde y hacer consultas a especialistas notables, entre ellos la propia Françoise Dolto; me pegué a ella."

-¿Cómo era Françoise Dolto?

-Un ser fabuloso. Grandota, algo tosca, pero muy tierna; parecía más bien una abuela italiana o gallega. Se sentaba con las piernas abiertas y hablaba en un lenguaje muy sencillo, frontal, con desparpajo, y por eso era criticada en los círculos psicoanalíticos de París; una no tenía miedo de hacerle preguntas. Decía que el ser humano tenía la misma capacidad de comprensión desde el día de su concepción hasta el de su muerte. Entonces hablaba con las madres y les pedía que le contaran sus experiencias, sus momentos malos y buenos, y después todo eso se lo narraba al niño. Porque, agregaba, el niño merecía saber porque tenía la capacidad de comprender. La escuchaba con mucha atención, y me propuse que una de mis tareas como psicopedagoga sería enseñarles a las madres ir en busca de su propia verdad para que luego, ellas mismas, la transmitieran a sus hijos.

-¿En qué consiste la búsqueda?

-Creo que el niño y la madre forman una unidad, lo que denomino fusión emocional. Es decir que si la madre oculta una parte de su verdad el niño lo percibe, porque la sabe. Y la mayoría de las madres no conoce toda su verdad, sabe la más inmediata, la que acepta su cultura. Pero está la otra, la sombra, que es necesario sacar a la luz para integrarla a la vida. Muchas madres ni siquiera sospechan que esa parte oscura existe y que una de sus tareas como seres humanos es perderle miedo, buscarla y sanarla, para transformarla en parte de su fortaleza.

-¿Qué es la sombra?

-Es un termino utilizado por Carl Jung para definir las partes desconocidas de nuestra psique y de nuestro mundo espiritual. Estamos formados por una parte luminosa y una oscura, pero nos identificamos con la generosidad y la bondad, y despreciamos los opuestos, el egoísmo y la maldad. La sombra se desarrolla desde la infancia.

-¿Cuándo volvió a la Argentina?

-En 1988, ya con dos hijos.

-¿Cómo le fue?

-Comencé a recorrer instituciones y consultorios buscando trabajo. Hablaba y hablaba explicando mis teorías, pero no había caso, no conseguía un espacio. Finalmente, decidí ofrecer mis servicios de otra manera: iba a las casas y ayudaba a las madres. Yo fui la primera doula.

-¿Qué es una doula?

-Doula, en indi, significa mujer experimentada, y es una profesional capacitada para resolver problemas. Posteriormente fundé Crianza, una institución con base en Buenos Aires donde funciona una escuela de capacitación para profesionales de la salud y la educación, grupos de crianza para madres. Además, seminarios breves para profesionales, terapias individuales y de parejas, publicaciones sobre maternidad y crianza, y un servicio de doulas a domicilio.

-¿Logró integrar su feminismo con su maternidad?

-La maternidad y el puerperio desencadenan una verdadera conmoción tanto en la mujer como en el recién nacido y en la pareja. Se produce un cambio fundamental de consecuencias insospechadas. Por lo tanto son momentos que deben ser vividos con sumo cuidado y dedicación. Lamentablemente, en nuestra cultura, con el vértigo que nos caracteriza, quemamos etapas. Expulsamos a la madre, que en 45 días debe volver a trabajar, estar linda, sin rastros de su maternidad. Por supuesto, esto es tremendo para el niño que, como dijimos, forma una unidad emocional con ella. Y lo expresa reclamando esa carencia durante toda su vida. Creo que el tiempo mínimo para el puerperio son dos meses, y allí se juega la felicidad del niño y de la familia. Ese niño al no tener carencias afectivas es altruista, generoso. Y ahora vamos a esa integración que me reclamaba.

-Adelante.

-Cuando una madre puede vivir esos momentos en tiempos lógicos, consigue realizarse como madre y reintegrarse a la vida laboral sin culpas, feliz. Y esto nos lleva a hablar un poco de otro personaje: el padre.

-¿Como sería un buen padre?

-El que se arremanga y durante esos dos meses sostiene a su esposa sin pedirle afecto ni ayuda, porque ella es la madre, la que debe cuidar a ese hijo que concibieron juntos, en una de las etapas más importantes de su vida.

-¿Qué más?

-Recordar palabras del pediatra Frédérique Leboyer, autor de la idea del parto sin violencia. Dijo: "Ser cargados, acunados, acariciados, tocados, masajeados; cada una de estas cosas es alimento para los niños pequeños. Tan indispensable, si no más, como las vitaminas, sales minerales y proteínas. Si se lo priva de esto, y del olor, el calor y la voz que tan bien conoce, el niño, aunque esté harto de leche, se dejará morir de hambre".

Luis Aubele

Hablemos
Tomemos la costumbre de hablar con los niños, por pequeños que sean. Cada mañana contémosles cómo será el día. Si tenemos que dejarlos, expliquémosles qué harán ellos en nuestra ausencia, qué van a comer, adónde van a ir a pasear. Y más imprescindible aún hablemos sobre lo que nos pasa, lo que sentimos, sobre el origen de nuestras preocupaciones, los motivos de nuestras alegrías. Hablemos porque nuestros niños nos escuchan, nos comprenden y protegen.

Marzo 2005
Fuente: http://www.mundomujer.cl/pags/sicologia/nuestros_ni%C3%B1os_nos_escuchan.htm

Un babero por aqui...

Esta semana fue la primera vez que mi hija participó de un desfile en el pueblo. Estamos celebrando la semana de los jardines de infantes, y me llene de orgullo al ver a mi pequeña caminar con una gran sonrisa. Sus ojitos me buscanban entre el tumulto de gente y cuando me encontraba brillaban como dos estrellitas. La miraba y no podía creer lo grande que está.Siento una satisfacción enorme al verla crecer y sobretodo de poder acompañarla en cada paso que dá.
Les dejo unas fotitos para que vean por qué necesito un babero...


Sólo vos mi niño

Estirá tus brazos,regalá infancia,
construí el camino,sembrando ilusión.
Pintá con ternura los momentos difíciles,
hacé de este mundo un océano de Amor.
Derrochá fantasía,sueños y perdón,
en cada lugarcito donde no esté el sol.
Cambiá las peleas por sonrisas sinceras,
abriendo espacios que no tengan fronteras.
Llená de dulzura los corazones vacíos,
devolviendo a todos esperanza e ilusión.
Sólo vos mi niño, sólo vos mi amor.
Podrás tantas cosas, con sólo ser quien sos.
C. Sabatini

Esta hermosa poesía la encontre ordenando unas revistas para docentes de nivel inicial. SE la dedico a todos mis sobrinitos cibernéticos.Besitos!!

Carencia de maternaje y organización de dinámicas violentas

Personalmente creo que todas las formas de violencia, pasivas o activas, concretas o sutiles, se generan a partir de la falta de maternaje, es decir, a partir de la falta en la calidad de atención, calidez, amor, brazos, altruismo, generosidad, paciencia, comprensión, leche, cuerpo, mirada y sostén....recibidos –o no- desde el nacimiento y durante toda la infancia.

Desde el punto de vista del bebé, toda experiencia sin suficiente apoyo y sostén, es violenta. Porque actúa en detrimento de las necesidades básicas.

Sencillamente, un bebé pequeñito llega al mundo sin ninguna autonomía. Recién adquiere la capacidad de desplazarse por sus propios medios alrededor de los nueves meses, gracias al gateo. Y necesita alrededor de dos años para tener conciencia de su ser separado. Y luego precisará varios años para que pueda salir solo a la selva urbana. Necesita del adulto para sobrevivir. Por supuesto que requiere que se le procure alimento, higiene, calma y silencio para dormir. También sabemos que el niño necesita contención, calor, cercanía de otro cuerpo, leche, mirada, palabras y sobre todo alguien que haga de mediador entre él y el mundo externo. Si no recibe una calidad de atención acorde con sus necesidades básicas, esa falta la vive como violenta. Es la violencia del desamparo.

La realidad es que la mayoría de los bebés llegan al mundo sin una mamá o persona maternante capaces de sostener y fundirse en la inmensa necesidad de ser sostenidos y acariciados en forma permanente. En la actualidad, los bebes no reciben incondicionalmente lo que piden, porque siempre hay un adulto cerca para no estar de acuerdo y para tener una opinión al respecto.

Generalmente se trata de las mismas madres amorosas que entramos en contradicción con nuestros propios pensamientos. El asunto es que no es un período para pensar. Es un período para entrar en fusión emocional. No hay que buscar razones, ni elegir concienzudamente la mejor opción. No hay reglas a seguir ni consejos aplicables. En estos casos los niños quedan prisioneros de lógicas incomprensibles, alejados de los brazos de sus madres y solos.

Los bebés unánimemente explican una y otra vez a través de sus interminables y prístinos llantos, dónde está su lugar. El bebé que no está en contacto con el cuerpo de su madre, experimenta un inhóspito universo vacío que lo va alejando de su anhelo de bienestar que traía consigo desde el período en que vivía dentro del vientre amoroso de su madre. El bebé recién nacido no está preparado para un salto a la nada: a una cuna sin movimiento, sin olor, sin sonido, sin sensación de vida. Esta violenta separación de la díada causa más sufrimientos de lo que podemos imaginar y establece un sin sentido en el vínculo madre-niño. Cuando las expectativas naturales que traía el pequeño son traicionadas, aparece el desencanto, junto al miedo de ser nuevamente herido. Y después de muchas experiencias similares, brota algo tan doloroso para el alma como es el enojo, el miedo y la resignación.

Cuando ese ser tan pequeñito no se siente valioso ni bienvenido, se convertirá necesariamente en un ser humano sin confianza, sin espontaneidad y sin arraigo emocional. Todos los bebés son valiosos, pero sólo pueden saberlo por el modo en que son tratados. En los países “desarrollados”, las madres compramos libros con indicaciones sobre cómo atender a nuestros hijos, sobre cómo dejarlos llorar hasta que se duerman y cómo abandonarlos en el vacío emocional sin siquiera tocarlos. Las madres jóvenes desconfiamos de nuestra capacidad innata de criar a nuestros hijos, y desoímos los “motivos” que tienen los bebés para transmitir señales que son inconfundiblemente claras.

La noche en particular puede ser terrorífica para los niños al no percibir ningún movimiento. El “tiempo” aparece como un hecho doloroso y desgarrador si la madre no acude, a diferencia de las vivencias dentro del útero donde toda necesidad era satisfecha instantáneamente. Ahora la espera, duele. De hecho, los niños lloran hasta dormirse. Al despertar, finalmente encuentran confort en brazos de sus madres. Pero ya no confían, están atentos y se aferran con vigor a los pechos calientes. Los muerden, los lastiman. Tienen miedo. Y así, una y otra vez hasta que abandonan. El miedo los acompañará siempre, incluso en esos momentos en que están reconfortados. Porque saben que el silencio volverá en cualquier momento a devorarlos. Nunca más dejarán de estar alertas. No cuentan con nadie y el mundo es hostil.

Cuando nuestros hijos lloran o reclaman “más de lo normal”, creemos que se han constituido en enemigos que las madres debemos vencer. La idea básica alrededor de esta moda estima que satisfacer las necesidades de un bebé o niño pequeño los convierte en “malcriados”, aunque paradójicamente, obtenemos una y otra vez el resultado opuesto al esperado. De hecho, los bebés siguen siendo “demandantes”, se enferman, se accidentan y nos traen muchos dolores de cabeza.

En la medida que van creciendo, la psique se organiza adquiriendo ciertos mecanismos de supervivencia, para sufrir lo menos posible. Algunos de esos mecanismos son visibles, como los niños que pegna o muerden para sentirse valiosos; otros son invisibles, como los niños que suelen ser víctimas de otros niños, o los que se deprimen o pasan desapercibidos, o bien los que se enferman con demasiada frecuencia, logrando de ese modo obtener la mirada y la atención que siempre necesitaron.

En la medida que no estemos dispuestos a atender y satisfacer las necesidades naturales y legítimas de los niños pequeños, estamos induciendo a perpetuar las dinámicas violentas. Porque un niño no satisfecho, es un niño que insistirá por diferentes medios conquistar lo que necesitó genuinamente. Así crecerá, se convertirá en adolescente, en joven y en adulto: como un ser necesitado. Entonces golpeará a otros, robará, manipulará situaciones, se convertirá en víctima de otros, luchará por obtener lo que creerá imprescindible para su supervivencia emocional. Aunque habrá olvidado lo que siempre quiso pero no podrá conseguir, por más fuerte y poderoso que devenga: no podrá obtener más mamá.

Todas las formas de violencia que tanto nos preocupan, tienen un común denominador: la necesidad primaria no satisfecha. Cuando algo vital para la supervivencia emocional, no lo podemos incorporar, nos desesperamos. Y la desesperación por vivir, nos obliga a buscar modos de apropiarnos de lo que sea. Puede ser el deseo del otro, el cuerpo del otro, el prestigio del otro, o lo que sea que la conciencia perciba como alimento espiritual.

Por eso, si reconocemos nuestras propias limitaciones afectivas, nuestras incapacidades para reconocer el deseo del niño que es diferente al nuestro (y justamente por eso no lo toleramos); veremos que la dedicación, el altruismo y el tiempo de dedicación exclusiva hacia los niños pequeños, constituye la verdadera prevención contra todo tipo de violencias.

Los niños sostenidos, acariciados y respetados están en paz consigo mismos. No necesitan luchar por un territorio emocional, porque les sobra. No hay guerra interna o externa para librar. No les incumben las peleas. Los niños amparados y fusionados saben que obtendrán lo que necesitan. Esa es la experiencia cotidiana que repiten a cada instante y que conforman una rutina sin sobresaltos. Así se establece la seguridad interior y posiblemente ya no se mueva nunca más de las entrañas de esos seres. Sentirse seguros, amados, tenidos en cuenta, estables y con total confianza en ellos mismos y en los demás...será obviamente el tesoro más preciado para el despliegue de sus vidas.


Laura Gutman

Renacer...

Hace unos dias fuimos victimas de un hacker o algo asi. No sé realmente que pasó pero mi blog fue eliminado por error o no...?Primero sospeche de mi hija que suele andar metiendo sus deditos pero meditandolo bien, es muy pero muy dificil que haya sido ella.
Sospecho mas de cierta gente que no tiene nada que hacer que subir enlaces a virus y materiales pornograficos en los comentarios del blog.Seran hackers?? quien sabe, yo creo que no lo sabre nunca...
En fin luego de mucho buscar logré recuperar mi blog, pero ahora resulta que me faltan cosas, la plantilla y las modificaciones que habia hecho,tengo esta plantilla clasica que sólo se modifica con codigos HTML. Chino básico para mi :(
Las entradas pendientes desaparecieron, solo hay dos en codigos o en otro idioma, que se yo!!
Me siento muy triste con todo esto ¿que ganan haciendo este mal? No sé. Molestar, quizás... Es como si se hubiesen metido en mi casa y hubiesen revuelto mis cosas...es horrible.
No me van a vencer, no me van acallar: voy a seguir, no me importa de alguna manera seguiré con mi trabajo, aqui o en otro blog...quizas sea el momemto de comprar un dominio y dejar de romperme la cabeza con esto.
Hay que seguir, es el momento de renacer y les guste o no, aqui estoy nuevamente.

Volviendo al ruedo...

Hola queridos lectores!
Que alegria volver y encontrarme con sus mails y comentarios!!
No se imaginan la satisfaccion que me ha dado, saber que este trabajito de hormiga que uno lleva va dando sus frutos de a poquito.
Aqui estoy luego de un largo mes de ausencia, volviendo al ruedo. Tengo varias cositas para compartir y muchas ideas para mejorar el blog, de a poquito se irán enterando.
Desde ya muchas gracias a los que comentaron y a los que se tomaron el trabajo de escribime esos hermosisimos mails. DE a poquito los ire contestando.
Gracias nuevamente por estar ahí.
Los quiere, Valeria.

Miedos Nocturnos


Este artículo lo encontre en el foro de Dormir sin llorar, un excelente aporte de Solecilla. Que lo disfruten.

1-. ¿QUE ES EL MIEDO?

El miedo es una parte normal tanto de la infancia como de la vida adulta, ya que es una respuesta innata y protectora ante situaciones u objetos que aparecen como temibles o peligrosos. El miedo es una emoción util para la supervivencia del individuo y por tanto icluso los bebes mas pequeños muestran reacciones de susto y disconfort ante situaciones que les parecen peligrosos, como ruidos fuertes o la perdida brusca de soporte. Casi todos los niños experimentan miedo en alguna etapa de su desarrollo, y es interesante comprobar que tienden a tener miedos similares a edades similares.

Cuando un niño esta asustado sufre exactamente los mismos síntomas mentales y fisicos propios de la ansiedad (la ansiedad es un fenómeno similar, pero sin la asociación con un objeto o situación concreta), aunque de forma mas intensa, y de menor duración. Cuando el miedo es de una intensidad inusual (no es posible distraerlo del objeto del miedo ni consolarlo, esta persistentemente preocupado con su miedo y este interfiere con su actividad diaria), injustificado y surgen en el niño conductas de evitación que le llevan a alteraciones en su vida cotidiana, estamos ante una fobia.

Que un miedo sea o no “racional” depende de la etapa del desarrollo a la que aparece. Por ejemplo es normal que un niño de 2 años tenga miedo a sentarse en el inodoro, pero seria irracional que uno de 8 años reaccione de igual manera.

Por tanto, para saber si el miedo es o no un problema en nuestro hijo, debemos considerar:

-¿es razonable que un niño de su edad pueda sentirse así?
-¿esta situación interfiere con su vida diaria o la de la familia?


Nota: si de repente un niño presenta multitud de miedos y preocupaciones, hay que detenerse a pensar que esta sucediendo en su vida. Por ejemplo, una enfermedad en la familia, demasiadas discusiones entre los padres…

Tambien es señal de que algo sucede cuando reaparecen en un niño mayor miedos propios de etapas del desarrollo anteriores. Por ejemplo, si un niño de 7 años que ya logró cierta independencia vuelve a manifestar miedos importantes y por ejemplo, necesidad de dormir con los padres, esto puede ser síntoma de alguna situación traumatica o conflictiva.



2-. ¿Qué TEMEN LOS NIÑOS?

Los miedos pueden tipicamente agruparse em tres categorías principales:

-miedos medioambientales: animales, truenos, oscuridad.
-imaginarios: monstruos, fantasmas, pero tambien el miedo a ser tragado por el desagüe o a que sus padres desaparezcan.
-sociales: separación de la madre (real), el colegio, conocer a un nuevo grupo de personas.

La aparición de los diferentes tipos de miedo a las distintas edades, suele seguir un orden cronologico: los bebes pequeños tienen miedo sa situaciones reales (ruidos, perdida de soporte) y a la separación de la madre (que en el caso de niños pequeños no se podria considerar un miedo social, sino ambiental, ya que la madre es su mundo).

Los niños a los 2 años ya tienen cierta capacidad de realizar operaciones simbolicas, y pro tanto pueden imaginarse consecuencias de algunas acciones: por ejemplo: si al destapar el desagüe de la ducha, el agua se va por allí, yo también podría irme. Ademas su imaginación empieza a funcionar de forma acelerada, por lo que aparecen muchos miedos a esta edad. a veces, tienen sensación de miedo, pero no saben a que, y es la sociedad y su entorno (televisión, hermanos…) la que se encarga de hablarles de “monstruos”, “cocos” y demas seres imaginarios. y ellos ponen a su miedo esta etiqueta.

Los miedos imaginarios persisten durante los primeros años escolares, y a ellos se añaden los miedos sociales. Estos ultimos pueden persistir hasta la edad adulta. Pocos adultos tienen miedo a la oscuridad, pero muchos temen hablar en público.

Muchas veces los miedos de los niños proceden de experiencias que no pueden entender y que les asustan. Algunas de las situaciones que pueden hacer aparecer miedo en un niños son:

-Las reacciones de otras personas ante cosas o eventos. Por ejemplo el miedo intenso de otro niño ante una araña, o el panico e una adulto ante una serpiente, pueden despertar en un niño miedo a esatas mismas cosas.

-la contemplación de eventos traumaticos: ser testigo de un accidente de trafico o ver un gato atropellado por un coche. Escenas como estas pueden dejar en el niño recuerdos duraderos y muy vividos.

-la escasa auntoestima o falta de autoconfianza.

-Tensiones familiares duraderas u hostilidad en el seno de la familia: hacen que el miedo y la incertidumbre pasen a formar parte de la vida del niño.

-Separaciones prolongadas de los padres (hospitalización, muerte, divorcio).

-Educación inconsistente: una aproximación diferente por parte de los padres a la educación produce en el niño confusión y puede ser la raiz de algunos miedos, como el miedo a ser rechazado.

-Educar en el miedo: la educación debe ser vista como una guia que permite aprender de los fallos sin avergonzarse de ellos, sin ser ridiculizado ni castigado o dañado por ellos. Los padres deben hacer sugerencias positivas y explicar cuales son sus expectativas, antes que decir simplemente NO. cuando un niño es habitualmente ridiculizado o castigado por sus fallos, puede llegar a tener miedo de la reacción de sus padres a sus acciones. Un niño necesita que se le diagan las cosas con frecuencia y necesita que se le de siempre otra oportunidad.

-Sobre protección: es necesario tomar precauciones e instruir a los niños acerca de situaciones reales de peligro y concernientes a su seguridad. Un niño de 5 años, no debería ser escoltado a casa de su vecino en general (salvo que haya sucedido algún acontecimiento reciente). Los niños a los que se protege con demasiadas precauciones pueden sentirse ansiosos y miedosos a su entorno. Pueden pasar un mal rato intentando desarrollar sentido de independencia y auto confianza. Por ejemplo: un niño de 7 años demasiado coaccionado, puede tener miedo de montar en bicicleta en el vecindario y mas adlante sentirse ansioso ante cualquier comportamiento que conlleve cierto riesgo. Tambien es posible que un preescolar al que se advierte mucho sobre no separarse de sus padres en el centro comercial, sin explicarle las razones para ello, luego puede tener miedo a ir a la guarderia o a ir solo en autobús.

-Un entorno familiar miedoso puede generar un niño miedoso. Asi hay familias en las que se dedica demasiadoa atención al miedo de los padres al mar, a los accidentes, a los ladrones, a juegos infantiles con cierto riesgo…y en estas familias es mas probable que se generen niños asustadizos.

-En momentos de estrés del propio niño (nacimiento de un hermano, una mudanza, divorcio de los padres), o algun accidente personal (caer al agua, quemarse o ser perseguido por un perro)

-El proceso de quitar el pañal: hay niños que pueden desarrollar miedos durante este proceso. Los niños no entienden el mecanismo de la cisterna, el ruido les puede asustar, el pequeño espacio. Un niño que tiene una experiencia de deslizarse dentro del vater y tocar el agua con el trasero, puede asustarse y volver a las primeras etapas del proceso o incluso necesitar una interrupción del proceso. Algunos niños pueden tener miedo a la hora de ver desaparecer la caca por el desagüe, como si para ellos fuera una parte mas de su cuerpo (como un brazo o una pierna).

-una pesadilla: ¿nunca se ha despertado de una pesadilla pensando que lo sucedido era real? durante esos primeros momentos de confusión es difícil separar realidad de sueño. Los adultos, en virtud de nuestra experiencia pasada podemos reubicarnos enseguida y darnos cuenta de que solo ha sido un sueño. Pero los niños pequeños carecen de esta experiencia y confunden el sueño con la realidad. Esto puede ser fuente de algunos miedos que nos parecen “irracionales”.


Por tanto pueden ser causados por agentes externos (una película, una historia, una conversacion entre adultos hablando de ladrones por ejemplo) o por situaciones que el niño vive en su vida diaria (un compañero que le arremete o le insulta en el colegio, miedo a los exámenes, ambiente familiar demasiado tenso).


A continuación resumo los miedos mas frecuentes según la edad (orientativa) de aparición:

(Morris y Kratovich)

0-6 meses Pérdida súbita de soporte (base de sustentación), ruidos fuertes

7-12 meses Miedo a las personas extrañas, miedo a tos objetos que surgen súbita e inesperadamente

12-24 meses Separación de los padres, retrete, heridas, personas extrañas

2-3 años Multitud de situaciones que incluyen ruidos fuertes (aspiradoras, sirenas, alarmas, camiones, tormentas, etc.), animales (ej.: perros grandes), una habitación oscura, separación de los padres, objetos o máquinas grandes y cambios en el entorno personal. miedos que aparecen durante el control de esfínteres

3 años Máscaras. oscuridad, animales, separación de los padres

4 años Separación de los padres. animales, oscuridad, ruidos (incluyendo los nocturnos)

5 años Animales, separación de los padres, oscuridad, gente “mala”, lesiones corporales

6 años Seres sobrenaturales (fantasmas, brujas, etc.), lesiones corporales. truenos y relámpagos, oscuridad, dormir o estar solos, separación de los padres

7-8 años Seres sobrenaturales, oscuridad, miedos basados en sucesos aparecidos en los medios de comunicación, estar solos, lesiones corporales

9-12 años Exámenes escolares, rendimiento académico, lesiones corporales, aspecto físico, truenos y relámpagos, muerte, oscuridad (en porcentaje pequeño)


3-. ¿COMO REACCIONAN O SE MANIFIESTAN ANTE EL MIEDO?

Un bebe de 4 meses que siente que esta siendo manejado con brusquedad llorara con fuerza y hara maniobras que le permitan encontrar agarre de nuevo (reflejo del moro). Si escucha un ruido fuerte, tambien llorará.

En bebes algo mayores, buscaran a su madre, le pediran pecho, se aferraran a ella. los que sepan gatear o caminar se acercaran a su madre. o lloraran pidiendo sus brazos, seguridad.

Los niños mayores desarrollan respuestas mas elaboradas: pueden evadirse fisicamente de forma mas eficaz. pero a veces no hay de que huir, y en este caso se evaden mentalmente intentando no pensar en aquello que temen. Por ejemplo: un niño que teme a la clase de matemáticas, puede pasarse la clase soñando despierto.

Otras veces lo que hacen es afrontar de mala manera aquello que les asusta, actuando de forma impulsiva, porque saben que si actuan de forma rapida y sin pensar no dan tiempo a que el miedo los paralice: por ejemplo, contestan muy deprisa a la profesora y sin pensar cometiendo por tanto errores.

A veces disfrazan el miedo de forma que puede hacersenos difícil a los padres detectar la ansiedad o el miedo:

-evitación: ya sea fisica o mental. Cada mes ante la prueba de matematicas tienen dolor de barriga o faringitis.

-Agresividad: ante el temor a que se burlen de el puede responder de forma violenta para acabar con el suplicio. ¿esto significa tener un problema de agresifvidad? no, puede parecerlo, pero solo disfraza el miedo a ser burlado.

-Proyección: culpar a los demas de lo ocurrido o de sus fracasos: no tuve tiempo de estudiar porque mi hermano me molesto, no aprové porque el profesor no explica bien.

-Racionalización: reacciones del tipo de la zorra de la fabula (“no las quiero , estan verdes”): por ejemplo un niño que teme ira al colegio o al fracaso escolar dira: el cole no me sirve para nada, o , no me da la gana estudiar, que se fastidien mis padres.

-Superstición: es bastante frecuente entre los 8 y 10 años: llegar al colegio sin pisar las rallas de la s baldosas para tener suerte en un examen, o llevar cierto boligrafo o determinada prenda de vestir.

-negación: negar el miedo reduce la ansiedad a corto plazo.

4-. ¿COMO PODEMOS SABER SI NUESTRO HIJO TIENE MIEDO?

Creo yo que mas o menos hasta los dos o tres años un niño que tiene miedo lo dice. tanto si es a una situación puntual (llora ante un ruido fuerte, se niega a acercarse a una persona desconocida nos dice que hay algo en su habitación o que no quiere que apaguemos al luz.) por tanto es relativamente fácil para los padres saber que es lo que le asusta, o en que circunstancias esta asustado y a partir de ahí tratar de averiguar cual es exactamente la causa y actuar para ayudarle. También solemos saber que películas o escenas puede haber presenciado que le pueden causar temor.

Pero desde que un niño empieza a tener cierto nivel de vida social fuera de nuestro alcance o sea, incluso niños mas pequeños de 2 años que están escolarizados, los padres tenemos fuera de nuestro alcance y muchas veces imposible acceso a gran parte de las situaciones que viven y por tanto se hace mas difícil averiguar que es lo que le preocupa o le asusta. Y por tanto debemos estar mucho mas atentos e intentar averiguar cuanta mas información podamos sobre que vive nuestro hijo cuando no esta con nosotros. Por ejemplo, un bebe que en la guarderia contempla o vive situaciones violentas en relación con la comida, puede de repente demostrar miedo a comer, o incluso miedo a la trona o a la cuchara.

Como padres observamos el cambio en su comportamiento. Puede ser que un niño que era seguro de si mismo y sociable de repente se muestre retraido o inseguro o mas solitario. Deja de tener interés por los juegos. Comienza a tener problemas para dormir o para quedarse solo cuando anteriormente lo hacia sin problemas.

En niños mayores puede ser que le preguntemos si le sucede algo nos responda que no, malhumorado o de forma brusca.

Una vez mas , como padres es importante no quedarnos en la superficie: ¿Qué le pasa ahora? ya empezamos otra vez a pedir agua de noche? este niño cada dia es menos educado, o mas borde o mas violento….. preguntémonos si estos cambios pueden deberse a algo mas profundo, como un miedo.

Los adultos sabemos que cuando uno tiene una preocupación es muy bueno contárselo a otra persona. A veces solo eso conjura los temores y la ansiedad. Pero los niños no. ¿Por qué? ¿le revelariais vuestras inquietudes a quien esta por encima de vosotras? quien esta en posición de castigaros? quien parece propenso a revlear a otras personas lo que a usted le pasa? quien creyera que no le va a entender? Los niños temen el rechazo, la incomprensión el enfado y la humillación. A ver si os suenan este tipo de respuestas de nosotros como padres: “eso es una tonteria”, “a ver si va a resultar que eres un miedica”, “lo tu eres es un vago”, “voy a hablar con tu profesora
Estas son las razones por las que nuestros hijos no suelen contarnos con facilidad lo que les pasa. Unido a que muchas veces ni siquiera ellos lo saben con certeza, o carecen de mecanismos apropiados para expresarlo.


¿Cómo podemos averiguar pues que es lo que le atemoriza?
-Sistema Antecedente, Comportamiento, Consecuencia: se anota lo que sucede inmediatamente antes de que el niño muestre la conducta preocupante (rabia, tristeza, angustia o tozudez). Luego se anota de modo detallado lo que hace el niño: estallar en llanto, huir a su habitación, liarse a patadas con la puerta o permanecer callado durante el resto del dia. Y finalmente lo que nosotros hacemos después: castigarle, reñirle, hablarle, ceder.
Otro campo que nos da información sobre las preocupaciones de nuestro hijo es el dibujo. Tanto si el niño ya sabe dibujar, como si solo garabatea, la intensidad del trazo (demasiado energico o demaisiado flojo) la utilización de una parte muy reducida del espacio disponible para pintar, el uso de trazos agresivos (picos) siempre, asi como escuchar atentamente lo que relata mientras dibuja (tan importnate como lo que plasma en el papel). Y en niños que ya dibujan figuras humanas, ademas de atender a lo que nos cuienta mientras dibuja, la presencia de distorsiones (piernas muy cortas o cabeza muy pequeña), omision de partes del cuerpo (o de personas enteras). Si sabemos que un niño tiene pesadillas o determinado temor que no conocemos, podemos pedirle que nos dibuje aquello que le asusta. El hecho de dibujarlo (si quiere) le ayudara a luchar contra ello. Dicen que dibujar una pesadilla puede ser el final de esta.
Saber escuchar: si estamos ocupados oiremos lo que nos dice, pero no le escucharemos. Se ha hecho un estudio que dice que los padres escuchamos solo la cuarta parte de lo que oimos contar a nuestros hijos. Una escucha atenta, mirando al niño, observando sus expresiones, atendiendo a lo que dice y a lo que calla, su lenguaje corporal y las emociones que refleja nos ayudará. Y ayudara al niño que al vernos atentos tal vez se sienta mas inclinado a sincerarse. Para esto es fündamental no hacer dos cosas a la vez:
o hacemos la cena o atendemos al niño que nos habla. Podemos pedirle que espero un poco hasta que la cena este terminada, o posponer la cena para después de la conversación (mejor lo segundo, por supuesto si hay opción, pero lo primero es mejor que hacer las dos cosas a un tiempo). Procurar tener la conversación en un momento en que nuestro animo sea le adecuado (en calma).
No desestimar nunca los argumentos del niño. Es calve que no se sienta ridiculizado ni avergonzado por tener determinados temores. Ayuda mucho explicarle que nosotros tambien teniamos miedo de peqeuños. Esto se llama validar. (escuchar, entender y no ridiculizar). Sinembaorgo debemos ahcerle ver que le protegemos, que entendemos su miedo, pero que no nos sentimos asustados por las mismas cosas (salvo que se acompletamente cierto, se me ocurre por ejemplo, que si un niño ve una escena de guerra y le queda temor a la guerra, seria muy ridículo decirle que a nosotros no nos asustaria).

5-. ¿COMO PUEDO AYUDARLE A ENFRENTARSE CON SUS MIEDOS?

Los preescolares no siempre diferencian realidad de ficción, y por tanto ayudarles a resolver sus miedos puede ser difícil.

El primer paso es hacerle saber siempre que le comprendemos, hacerle sentir querido y protegido, cuidado. Esto solo ya puede hacer gran parte del camino hacia la solución. Tambien es necesario empalizar con sus sentimientos. Podemos encontrar esta empatia acordandonos de nosotros mismos cuando niños escondidos debajo de la cama durante una tormenta.

Estar atentos a su comportameitno. Dedicar tiempo, y atención exclusiva harán más fácil el diagnostico.

Monitorizar la exposición: conocer que imágenes ha podido ver nuestro hijo, tanto en la televisión como sucesos de la vida real, que puedna haberle producido miedo. Si ha sido asi y sabemos exactamente que ha visto, o no podemos evitar que lo vea, debemos hablarle con claridad y explicarle la situación. lo que les asusta es el no entender que es lo que esta sucediendo, o no saber interpretar imágenes imaginarias.

Seamos conscientes de que los razonamientos adultos no funcionan: “los monstruos no existen” no le quitará el miedo a ningun niño. Es nuestra verdad pero no SU verdad. Procuremos ser empatitos con su miedo. Hagamosle saber que entendemos que este asustado y que sabemos que tener miedo hace que uno se sienta fatal. Digamosle que nosostros estaremos a su lado cuidandole hasta que deje de tener miedo.

Utilizar palabras y caricias de consuelo. El contacto fisico le ayudará a relajarse. Tanto si se muestra asustado por el dia, como si lo está por la noche, nuestra presencia y contacto es fundamental. Estar a su lado, abrazarle y hablar con un tono de voz tranquilizador hará que se serene con mas rapidez. Ademas le haremos sentir seguro y cuidado, lo que le ayudará a madurar y superar sus miedos.

Seamos respetuosos con sus sentimientos. Aunque sus temores nos parezcan una tonteria, el miedo que el siente es real. Hagamosle saber que entendemos su miedo, lo que no quiere decir que demos a entender que a nosostros tambien nos asusta a no ser que sea real. Esto le enseñará que puede confiar en sus propios sentimientos (validación). El miedo es miedo, y no importa lo irracional que nos pueda parecer.

Hablemos con ellos de nuestros propios miedos infantiles y como pudimos superarlos.

La magia: para desactivar el poder de algunos miedos imaginarios es licito usar al magia: spray anti-monsturos, llamadas a la fabrica de monstruos para que no envien ni uno mas a esta casa, pegatinas, muñecos o amuletos en las puestas y ventanas que le “protejan”….la imaginación al poder.

Cuando ya son un poco mayores, es bueno recordarles a que cosas tenian miedo de mas pequeños y como lo superaron. Tambien es muy positivo alabarle cualquier pequeño intento de superar su miedo actual. Esto mejora su autoestima y le anima a seguir intentandolo. Ayudarle a dar pequeño pasos: por ejemplo a un niño que le tiene miedo a los perros animarle primerl a ver fotos, luego películas….o un niño que tiene miedo a la aspiradora, animarle a tocarla mientras esta apagada.

Prporcionarle conocimientos: la información siempre atenua o elimina los temores. Si va a suceder algun acontecimiento (visita al medico, pruebas, ir al cole) cuanta más información le facilitemos real y adecuada a su edad mejor. Proporcionarle habilidades: enseñar a hacer las cosas de forma segura, hará que sea menos probable que tengan miedo: pro ejemplo enseñar al forma correcta de subir y bajar un tobogán, o como trepar por las cuerdas, o como subir y bajar escaleras. Esto ademas le ayuda a aumentar su autoconfianza.

Leer historias en las que se habla de miedo, de superación de este.

Enseñar tecnicas de relajación: esto es muy util en miedos de tipo social, o situacional.
-imaginación activa: pedirle que imagine una situación de mucho estrés (por ejemplo, tiene que correr mucho porque llega tarde al cole) nosotros le añadimos detalles mas estresantes (tienes que dar la vuelta porque se te ha olvidado un libro) y finalmente pedierle que imagine el relax cuando por fin llega a su mesa y puede sentarse.
-la marioneta: pedirle que imagine que es una marioneta que se mueve con unos hilos que nosostros manejamos: “levantamos” sus braxos, piernas….y finalmente cortamos todos los hilos y el niño ha de caer al suelo sin tono muscular.
-la isla de la paz: se trata de proporcionarle al niño una imagen mental de la que pueda echar mano cuando se encuentre en una situación que sienta que empieza a atemorizarle. Le describiremos una escena qu sepamos que es de su gusto (un paseo con papa y mama, por ejemplo, ira a la playa…)y añadiremos cuantos mas detalles incluyendo sonidos y olores podamos.
-otras imágenes mentales: el “osito blandito” (describir un osito totalmente relajado en su cama) o el tigre valiente, paraayudarle a enfrentar la situación con valor.


Juegos:
-pasar el puete: (2-2 y medio). Consiste en colocar un tablón estrecho sobre el suelo, y contar que es un puete que pasa sobre un rio. los niños deben pasar por el puente. si demuestran miedo o inseguridad hablar con ellos sobre el tema y animarles.
-poster del miedo: hacer un poster grande con imágenes (seleccionadas por los niños) sobre escenas que les producen miedo, o en las que ven reflejado el miedo, y toras de valor o que les ayudan a ser mas valientes. atender a la conversación mientras se elabora y ayudar a explicar los sentimientos que surgen en ella.
-fabricar una pesadilla: con unas bolsas de papel vacias, unos cartones, o un guante de goma y pinturas, el niño de be elaborar una representación de lo que personifica su miedo. hablar de ello.


Para algunos miedos concretos:
1-. miedo a los desconocidos: jamas obligar a un niño a contactar con un desconocido. permitirle al aproximación si lo desea desde la seguridad de nuestros brazos. Explicarle a la familia cercana que este temor suele ser pasajero y que se debe a una etapa evolurtiva, para que no presionene al niño.
a los niños un poco mayores hay que explicarles que no deben acercarse ni permitir que se les acerquen desconocidos. tambien que hay compoertameientos que no deben aceptar ni siquiera de los conocidos o familiares. tambien se eles puede decir que hay desconocidos que son seguros para dirigirse a ellso si se encuentran en situación de peligro o perdidos: policias, agentes de seguridad, trabajadores de una tienda, las madres de otros niños.

2-.a los truenos y tormentas: dar una explicación simple del fenómeno meteorologico (lo de los angelitos tirando bolos y haciendo pis solo me ha servido para que sandra tenga cierta desconfianza de los angelitos). si quiere permitirle que toque la lluvia en la ventana y que contemple el espectáculo desde nuestros brazos (si lo desea). jugar mientras dura la tormenta a contar el tiempo entre el relámpago y el trueno, para saber si esta lejos o cerca.

3-.miedos nocturnos: lo primero es observar su habitación tal y como la ve el de noche. puede que veamos que la sombra de un objeto que proyectado sobre la pared pueda parecer terrorifico. o que a esas horas haya algun ruido “misterioso” como una lavadora o las ramas de un arbol que golpean la ventana.
si lo que le asusta es la oscuridad, podemos jugar de dia a estar a socuras en la habitación y buscarnos con una linterna, o a hacer sombras chinas en la pared. en cualquier caso, le permitiremos que duerma con una luz suave o la luz del pasillo encendida.

4-. a los animales: los animales son de gran tamaño para un niño y se mueven de forma impredecible. por eso les asustan. (bueno, carlos tiene miedo , de llorar, a las moscas, y sin embargo acto seguido en la calle le da un beso en los morros a un dogo que le triplica la altura). Puede ayudar enseñarle al niño fotos del animal que le asusta, luego películas para que lo vea en movimiento, y finalmente permitir que nos vea aproximarnos con prudencia sin asustar al animal y siempre habiendole preguntado previamente al dueño si este es tranquilo y si le gustan o no los niños y los desconocidos. asi le enseñamos al niño a aproximarse con seguridad a los animales.

5-.a los ruidos fuertes: permitir al niño tocar y jugar con el objeto ruidoso (batidora, secador de pelo, aspiradora, taladro) estando apagados (y desenchufados por supuesto). intentar encenderlos solo cuando el niño esta descansado y podamos sostenerlo en brazos. si no es posible, no utilizarlos con el niño en casa.

6-. al vater y a los desagües: bañar al niño en una tina sin desagüe o asearlo con la esponja mientras dure el miedo. no dejar correr el agua ni para llenar ni para vaciar la bañera con el niño dentro. si tiene miedo al vater utilizar un orinal. y si tiene miedo al ruido de una cisterna, permitirle que espere fuera del baño mientras nosotros lo limpiamos.



BIBLIOGRAFIA



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"El problema de no compartir" (sobre los 2 Años)



Buscando info sobre "los terribles 2 años"(si,sí lo estoy viviendo dia a dia), encontré este articulo por demás interesante.

¿Por qué nuestro hijo de dos años no es capaz de compartir sus cosas con los otros niños, y ni siquiera con sus propios padres? ¿Es un niño egoísta? Debemos tener claro que la actitud posesiva es normal en los niños de esta edad. Nuestro hijo todavía no entiende que una cosa le pertenece aunque la preste y la comparta. Tampoco entra en su cabecita que no puede tener todo lo que pide. Nuestro trabajo como padres y educadores consiste en conseguir que interiorice estos valores, teniendo en cuenta que nuestra actuación es un modelo importantísimo para su futuro comportamiento.


"Mío, mío y sólo mío". Éstas son palabras familiares para los padres que tienen hijos de dos años, e incluso un poco más mayores. En la escuela podemos ver a un niño apropiándose de los juguetes de sus compañeros o al mismo niño reaccionando de manera agresiva si alguien intenta arrebatarle los suyos. No hay por qué intranquilizarse. Esta actitud es comprensible y, de hecho, necesaria en su desarrollo: nuestro hijo está viviendo una etapa de egocentrismo. Durante este período intenta satisfacer sus deseos y enseguida ve en peligro todas sus posesiones, que son las que le proporcionan la diversión y el placer. El niño de esta edad todavía no es consciente de que los otros también tienen juguetes, y de hecho aún le costará un par de años aprenderlo. Debemos entender que necesitará tiempo -durante el cual decidirá qué quiere prestar y qué no-- para asimilar los valores del intercambio y la generosidad.

Nosotros podemos regular estas conductas egocéntricas evitando darle todo lo que pida y recompensando las acciones generosas, por ejemplo, cuando comparte un juguete. Además, podemos demostrar qué conducta queremos a través de nuestro ejemplo.

Nuestro papel es básico para su educación, no sólo porque somos quienes premiamos o reprochamos sus acciones sino también porque tenemos la responsabilidad de explicar por qué "quitarle el osito a Marcos no está bien".

Algunas indicaciones útiles sobre cómo podemos transmitir valores como la generosidad son:

Establecer previamente las normas del "juego". Hay que negociar. Por ejemplo, explica a tu hijo que debe prestar sus juguetes a los otros niños, y que eso también debe hacerlo en casa, donde las cosas son de todos y no sólo suyas. Poco a poco irá aprendiendo que los otros también tienen "cosas" (la merienda, un juego nuevo, etc) que le gustaría que compartieran con él.


No crear sentimiento de pérdida. Si tu hijo ha decidido compartir su "amada manta" con un amigo suyo, asegúrate de que ésta volverá a sus manos. En caso contrario, puede tener la sensación de que ha perdido su preciado objeto y por tanto le costará volver a prestar sus cosas. Si llega esta situación y al principio tu hijo se muestra rebelde no se lo reproches porque, igual que los adultos, tiene sus derechos y ha de saber defenderlos.


Exigirse a sí mismo lo que quiere exigir a los otros. Si quieres enseñarle qué es la generosidad, muéstrale ejemplos. Nosotros le servimos de modelos y es fácil que más adelante nos imite. Si te pide algo, actúa como querrías que él lo hiciera.


Ponerse de acuerdo con nuestra pareja en todo lo referente a la educación de los hijos. Es muy típica la situación del niño que quiere salir al parque y que sabe perfectamente a cuál de los dos debe acudir para cumplir sus deseos. Esta situación es especialmente cierta en los hijos de padres separados. Hay que tener cuidado e intentar no crear rivalidades ni hacer chantaje emocional.


Relación entre comprensión y exigencia. A veces se puede pensar, equivocadamente, que ser poco exigentes con nuestros hijos está asociado con ser más comprensivos. Para una buena educación es tan importante ser comprensivos como tener un nivel de exigencia adecuado a su edad.


Importancia de la participación. Crear situaciones de participación y cooperación con los hijos, estimulando un trabajo y unas actitudes que son las que se han de aprender. Promover la construcción en equipo de un puzzle, ya que en el correspondiente intercambio de piezas será muy fácil que aparezcan conductas de "mío, mío, mío". Los juegos de grupo son muy apropiados para estas edades porque les enseña la importancia de compartir con los demás.


Saber resistir ante frustraciones y dificultades. Hay que ser perseverantes. Se trata simplemente de una etapa infantil. La paciencia es básica mientras se producen los cambios.


Reforzar las conductas positivas. Decirle por ejemplo: "Eres un encanto" o "Eres un amor" cuando nuestro hijo preste un juguete a su hermano o a un amigo, o cuando muestre cualquier conducta de colaboración.


Tener claros los valores que queremos inculcar y actuar consecuentemente. Prémialo con la lectura de un cuento cuando comparta sus libros con su hermano pero no ignores esta conducta (al menos mientras estás tratando de que la aprenda) al día siguiente porque estás cansado o tienes un mal día. Cumple con tus promesas. Si le has dicho que le leerás un cuento, mantén tu palabra.


No coaccionar afectivamente. Son muy contraproducentes frases como: "Si no prestas el coche a Luis, mamá no te querrá" Estás reduciendo el valor de la generosidad a una mera transacción emocional. Tu hijo no aprenderá a ser generoso sino todo lo contrario. Compartirá sus cosas para conseguir algo a cambio: tu cariño y atención. Hay que hacerles comprender que las sanciones o límites que reciben por nuestra parte son independientes a nuestro cariño por ellos. Eso es incondicional.


Los niños, unos más y otros menos, necesitan atención y mucha paciencia. No podemos emitir juicios precipitados pensando que tenemos un hijo desconsiderado. Dale tiempo y ayúdale a resolver sus dudas.
En resumen, cuando nuestro hijo actúe de forma interesada, cuando pensemos que tiene un comportamiento egoísta, debemos comprender que a esta edad todavía no ha interiorizado valores básicos como la generosidad. Nuestro papel educativo como padres es imprescindible para darle a conocer todas las experiencias posibles para que aprenda a su ritmo. Experiencias como nuestras propias conductas (respetar, amar, compartir, prestar) y nuestras actitudes (tener paciencia, ser coherentes, comprensivos…) son las que mostrarán un modelo familiar claro para el niño.


Montse Barceló Moreso
Licenciada en Psicologíamultiples


EXTRAIDO DE:www.criandomultiples.info/forum

Una canción durante toda la vida


Hoy les traigo un texto que encontre navegando por la web y me ha encantado.El sólo pensar que muchas personas han sido concebidos con tanto amor me estremece y no quita mi esperanza de lograr un mundo diferente. Me pregunto ¿en que momento se perdió todo esto?...para pensarlo no?

Una cancion durante toda la vida

Existe una tribu del África Oriental en la que el arte de la verdadera intimidad se fomenta incluso antes de nacer. En esta tribu la fecha del nacimiento un niño no se cuenta a partir de la fecha de su nacimiento físico, ni si quiera del día de la concepción, como en otras culturas populares. Para esta tribu, la fecha de nacimiento se sitúa en el primer momento en que el hijo es un pensamiento en la mente de su madre. Consciente de su intención de concebir un hijo con un padre concreto, la madre se va sola a sentarse bajo un árbol.Allí se sienta y escucha, hasta que puede oír la canción del hijo que espera concebir. Una vez oída, vuelve a su aldea y se la enseña al padre, para que la puedan cantar juntos mientras hacen elamor, invitando a que se les una el niño. Tras ser concebido el hijo, se la canta al bebé en el seno materno. Luego, se la enseña a las ancianas y comadronas de la aldea, para que a lo largo del parto, y en el momento milagroso del nacimiento mismo, el niño sea recibido con esa canción. Tras el nacimiento, todos los habitantes de la aldea aprenden la canción de su nuevo miembro y se la cantan al niño cuando cae o se hace daño. Se canta en momentos de triunfo o en rituales e iniciaciones. Esta canción forma parte de la ceremonia del matrimonio, cuando el niño crece y al final de su vida, sus seres queridos se reunirán junto al lecho del moribundo para cantarle la canción por última vez.

Extraido de: http://bebesyespecias.wordpress.com

MALTRATO INFANTIL


NO SOY TONTO, QUIZÁ ME CUESTA MÁS TRABAJO APRENDER…

NO SOY INÚTIL, SÓLO ENSÉÑAME A HACER LAS COSAS BIEN…

NO ESTOY SORDO, NO ME GRITES AL OÍDO…

NO SOY MALO, NO SÉ CÓMO EXPRESAR MI ENOJO…

NO SOY GROSERO, QUISIERA QUE ME PUSIERAS MÁS ATENCIÓN…

NO SOY COCHINO, SOLO EXPLORO MI CUERPO…



SÍ, ESCUCHO CUANDO ME LLAMAS…

SÍ, VEO CUANDO TE ENOJAS…

SÍ, GRITO CUANDO ME REGAÑAS…

SÍ LLORO CUANDO ME INSULTAS…

Y SÍ, SIENTO CUANDO ME PEGAS…

TENGO UN CORAZÓN, SOY UN NIÑO…

ENSÉÑAME A SER PERSONA…

CUÍDAME Y PROTÉGEME, NO ME DEJES SOLO…

PORQUE… ¿VERDAD QUE ME QUIERES?



Este hermoso texto lo encontré en http://rebozitos.wordpress.com/2008/06/10/maltrato-infantil/
Les recomiendo leer el documento en PDF que ofrece.